CUADERNO

17 comunidades, 17 pesadillas: criaturas y leyendas oscuras de España

Un recorrido por 17 criaturas y leyendas oscuras del folclore español: la Santa Compaña, el Cuélebre, Tártalo, el Tibicena y muchas más.

Cuaderno7 min de lectura

Conocemos a Medusa, al Minotauro o a los monstruos de la mitología nórdica. Sin embargo, no siempre sabemos qué criaturas se contaban en nuestros propios pueblos.

El folclore español está lleno de ánimas que caminan de noche, gigantes, seres del bosque y personajes inventados para asustar a los niños. Estas son las 17 criaturas y leyendas oscuras de España que hemos reunido, una por comunidad autónoma.

No todas son monstruos ni pertenecen exclusivamente a una región. Las historias viajaban, cambiaban de nombre y se contaban de maneras distintas según el lugar.

Galicia: Santa Compaña

Santa Compaña: procesión de ánimas con velas entre la niebla de un camino gallego

En Galicia se habla de una procesión de ánimas que atraviesa los caminos cuando cae la noche. La Santa Compaña avanza entre luces y rezos, precedida, según algunas versiones, por un vivo que carga con la cruz. Encontrársela era un mal presagio, muchas veces relacionado con una muerte próxima. Los relatos también cuentan cómo apartarse de su paso para evitar que otro vivo tenga que sustituir al portador.

Asturias: el Cuélebre

Cuélebre: serpiente alada de grandes escamas entre cascadas y rocas asturianas

El Cuélebre es una serpiente gigantesca, con alas y una piel cubierta de escamas casi impenetrables. En Asturias se le sitúa en cuevas, fuentes y desfiladeros, donde custodia tesoros y, en algunos relatos, a las xanas, mujeres encantadas vinculadas al agua. Los cuentos también hablan de vecinos obligados a alimentarlo y de cómo, en ocasiones, consiguieron librarse de él mediante el engaño.

Comunidad Valenciana: el Butoni

Butoni: figura monstruosa en el umbral de una cocina tradicional valenciana

El Butoni pertenece a los espantacriatures, esas figuras del imaginario valenciano con las que se asustaba a los niños. Se decía que aparecía cuando alguien no quería acostarse, lloraba demasiado o desobedecía. No tenía siempre el mismo aspecto ni el mismo nombre: también se conocía como Botoni o Bataroni, según la comarca. Su presencia en las historias servía, sobre todo, para imponer obediencia mediante el miedo.

Cataluña: el Comte Arnau

Comte Arnau: jinete nocturno vestido de negro sobre un caballo oscuro

El Comte Arnau es uno de los grandes condenados de las leyendas catalanas. Se cuenta que maltrataba a sus vasallos y que incumplió el pago prometido a los trabajadores que construyeron las escaleras de Montgrony. Tras su muerte quedó condenado a cabalgar eternamente por las montañas del Ripollès, sobre un caballo envuelto en llamas y seguido por perros. Su figura sobrevivió en canciones y relatos populares.

Cantabria: el Ojáncanu

Ojáncanu: gigante de un solo ojo y pelo rojizo en un bosque de Cantabria

El Ojáncanu es un gigante de la mitología cántabra, cubierto de pelo rojizo y con un único ojo en la frente. Vive en los montes y las cuevas, y se le atribuyen destrozos, crueldades y toda clase de desgracias. Pese a su enorme fuerza, tiene una debilidad muy concreta: un pelo blanco escondido entre su barba. Algunas versiones cuentan que arrancárselo es la única manera de vencerlo.

Región de Murcia: la Encantá

La Encantá: mujer de cabello largo junto a una fuente a la luz de la luna

En Coy, pedanía de Lorca, se cuenta que una mujer encantada sale de una cueva del Cabezo de la Encantá durante la noche de San Juan. Es rubia, de cabellos muy largos, y baja hasta la Fuente de Coy para peinarse con un peine de oro. La historia se ha transmitido de generación en generación y todavía forma parte de las celebraciones y representaciones populares de la localidad.

País Vasco: Tártalo

Tártalo: cíclope de piel terrosa agachado en el interior de una cueva

Tártalo es un gigante de un solo ojo que vive en cuevas y aparece en numerosos cuentos vascos. Suele retener a quienes entran en su guarida y, en algunas historias, pretende devorarlos. Una de las versiones más conocidas cuenta cómo un muchacho escapa escondido entre pieles de animales, aunque un anillo encantado delata su posición. Para librarse de su perseguidor tiene que recurrir al ingenio.

Andalucía: la Tragantía

La Tragantía: mujer de cabellos oscuros y cola de serpiente en una calle medieval

En Cazorla se cuenta que un rey musulmán escondió a su hija en una estancia secreta del castillo de la Yedra para protegerla durante la conquista cristiana. El padre murió y nunca regresó a buscarla. Atrapada en la oscuridad, la muchacha acabó transformándose en una criatura mitad mujer y mitad serpiente. La leyenda dice que su canto puede escucharse en la noche de San Juan y anuncia la muerte.

Navarra: Basajaun

Basajaun: gigante de cuerpo peludo de pie entre árboles de un bosque navarro

Basajaun significa «señor del bosque». Es un ser de gran tamaño, cuerpo cubierto de pelo y fuerza extraordinaria, presente en las tradiciones vasco-navarras. A diferencia de otros gigantes, no suele ser enemigo de las personas: protege los rebaños y avisa con gritos cuando se acercan lobos o tormentas. En algunos relatos conoce secretos del cultivo y de los oficios que los humanos terminan aprendiendo.

Extremadura: el Lobisome

Lobisome: criatura mitad hombre y mitad lobo en una dehesa al atardecer

El Lobisome es una de las formas que adopta el hombre lobo en las leyendas extremeñas, sobre todo en las comarcas cercanas a Portugal. No siempre se transforma por voluntad propia: algunas historias hablan de maldiciones y otras de un destino ligado al nacimiento del séptimo hijo varón. Según la versión, la metamorfosis ocurre en determinadas noches y convierte a una persona corriente en una amenaza para quienes se cruzan en su camino.

Illes Balears: el Dimoni

Dimoni de Sant Antoni: personaje enmascarado con cuernos en una fiesta mallorquina

En Mallorca, los dimonis no pertenecen solo a los cuentos: todavía salen a las calles durante fiestas como Sant Antoni. Llevan máscaras de rasgos feroces y grandes cuernos, y recorren los pueblos entre bailes, música y hogueras. En Artà son protagonistas de una de las celebraciones más conocidas. Su aspecto puede asustar, pero hoy forman parte de una tradición colectiva en la que el miedo y la fiesta conviven.

Canarias: el Tibicena

Tibicena: enorme perro monstruoso de pelaje negro en una cueva volcánica de Canarias

Los Tibicenas pertenecen al imaginario sobrenatural de Gran Canaria. Las crónicas escritas tras la conquista recogen la creencia en apariciones demoníacas con forma de perros enormes y lanudos, capaces de manifestarse tanto de noche como de día. Es una imagen muy distinta de los dragones y gigantes del folclore peninsular. Conviene recordar que conocemos estas descripciones por testimonios posteriores, no por relatos escritos directamente por los antiguos canarios.

La Rioja: los diablos del Río del Diablo

Diablos del Río del Diablo: figuras demoníacas trabajando en un canal de piedra subterráneo

La leyenda riojana del Río del Diablo comienza con Quiteria, una joven de Bergasa que trabajaba en Calahorra y debía ir a buscar agua cada día. El diablo le prometió llevar el agua hasta la ciudad mediante un canal subterráneo, a cambio de casarse con él. Reunió a otros diablos para construirlo en una sola noche, pero el amanecer los sorprendió antes de terminar. El cauce quedó inacabado.

Aragón: el Ome Granizo

Ome Granizo: gigante de montaña levantando una gran roca bajo una tormenta

El Ome Granizo es un gigante de las leyendas del monte Turbón, en la Ribagorza aragonesa. Según una de ellas, se enfureció por las reuniones que celebraban los habitantes del valle al pie de su montaña. Para acabar con ellos, lanzó desde la cumbre dos rocas descomunales, aunque la primera ya bastó para causar una desgracia. El relato sigue vinculado al paisaje y a las grandes piedras que se encuentran por la zona.

Castilla-La Mancha: el Tío Camuñas

Tío Camuñas: figura siniestra que asoma de una puerta junto a un pozo en una aldea manchega

El Tío Camuñas es uno de esos nombres que bastaban para hacer callar a los niños: «que viene el Tío Camuñas» era una advertencia conocida en distintos lugares de España. La figura del miedo se ha mezclado con el recuerdo de Francisquete, un guerrillero manchego de la Guerra de la Independencia. No hay que confundirlos: el personaje monstruoso de los cuentos y el hombre histórico no son lo mismo. Su aspecto cambia según quién narre la historia.

Castilla y León: el Martinico

Martinico: pequeño duende de orejas grandes y rostro arrugado en una casa antigua

El Martinico, también llamado martinillo, es un duende de la tradición castellana que suele instalarse en las casas. Se le achacan ruidos extraños, objetos que desaparecen o aparecen cambiados de sitio y pequeñas trastadas que inquietan a sus habitantes. Algunas representaciones antiguas lo visten como a un fraile diminuto; otras le dan un aspecto más grotesco. No siempre actúa con malicia, pero nunca resulta del todo previsible.

Comunidad de Madrid: la Paparresolla

Paparresolla: ogresa de grandes alas encaramada a un campanario bajo la luna

La Paparresolla es una figura utilizada en los cuentos para meter miedo a los niños que no obedecían. Se la describe como una mujer monstruosa, de gran tamaño y provista de alas, capaz de llevárselos o incluso devorarlos. Sus aullidos y lamentos podían anunciar su llegada. Aunque aparece recogida dentro del imaginario madrileño, no pertenece solo a Madrid: también se documenta en Asturias, Cantabria y otras zonas castellanas.

Un folclore que sigue vivo

Estas diecisiete historias son solo una pequeña parte de lo que se ha contado en España. Muchas se conservaron porque alguien las escuchó de niño y, años después, volvió a contarlas.

¿Conocías alguna? ¿Qué criatura o leyenda falta en tu tierra? Puedes dejármela en los comentarios.

Las imágenes de esta recopilación son interpretaciones artísticas de los relatos populares, no representaciones históricas.

Fuentes y lecturas

Para ampliar: Auñamendi (Tártalo); Ayuntamiento de Baztan (Basajaun); Ayuntamiento de Cazorla (Tragantía); Ayuntamiento de Lorca (Encantá); Ayuntamiento de Bergasa (Río del Diablo); Ayuntamiento de Valle de Lierp (Ome Granizo); Illes Balears (Dimonis); R. Vaquero Arribas, Madrid: cuentos, leyendas y monstruos (Paparresolla).